El gobierno chileno nos devolvió más de 3 mil libros, que fueron ROBADOS, SAQUEADOS,HURTADOS, y demás sinónimos que especifiquen ese verbo. Cuando en realidad, según Ricardo Palma (director de la biblioteca nacional después del saqueo ocurrido en la Guerra del Pacífico) fueron cerca de 45 mil libros, sustraidos. Muchos de ellos incunables, de invaluable valor histórico. Que se podría esperar de un Estado como ese, y, encima, nuestras autoridades lo aprecian como un triunfo, cuando en verdad debe verse sólo como el inicio de una devolución hace tiempo esperada.
Esperamos que el gobierno del Perú, exija cuanto antes y completo esas verdaderas joyas peruanas. Muchas de esas obras fueron vendidas a coleccionistas, sabiendo los chilenos que lo que tenían entre sus mal olientes manos, era una papa caliente, y no tuvieron mejor idea que venderlos al mejor postor.
Haciendo más difícil la tarea de recopilación de esas obras, pero eso ya compete a las autoridades chilenas de devolver algo que no les pertenece, sabiendo que, en su vida republicana hayan podido ser capaces de semejantes obras de arte, que nunca les calzará bien, porque la verdad, nunca fueron capaces de ello.
martes, 6 de noviembre de 2007
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